Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. Santiago 2:19.
Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor. 1 Corintios 13:13.
Oración de protección con amor
¡Mi Señor!, es como un sueño, el abrir mis ojos y ver a esas dos hermosuras angelicales, pero lo más impresionante fue, cuando me dijiste en mi corazón ¡he aquí a tus dos hijas!, cuídalas y ámalas como yo te he amado.
¡Oh bendito Dios!, hoy estoy aquí a tus pies para pedirte que siempre cuides de mis hijas a las que amo con todo mi corazón y de las cuales estoy muy orgulloso. Sé que no es fácil ser padre, pero lo intento cada día, pues ellas son lo más importante para mí.
Quisiera estar siempre presente en sus vidas para apoyarlas cuando me necesiten, para aconsejarlas y protegerlas de todo mal; porque así como yo estoy contigo, ellas también lo estarán, y así como te busco, ellas te buscarán.
Cuídalas de todo mal, no permitas que el Maligno les haga daño. Ellas son de tu rebaño y son el tesoro de mi corazón. Resguárdalas de la maldad del mundo y cubre sus vidas con tu manto sagrado, porque el que cree en ti no morirá, más tendrá vida eterna.
Llévalas por el buen camino, no permitas que se desvíen del camino que nos ha dejado nuestro Señor Jesucristo. Ellas son de tus ovejas preciosas, toca sus corazones y hazte sentir en ellos. Que tu aguijón les enderece y no les permita pecar nunca contra ti.
¡Oh Padre!, aquí en la tierra seré su guardián y vigilaré sus andares como su ángel de confianza, para que caminen por buen camino, pero cada una te rendirá cuentas y se hará responsable de sus actos; porque al que está contigo nada le faltará; y sus vidas estarán resguardadas en tus manos. Amén.
«Nadie estará solo mientras tenga a Dios en su corazón, porque Dios es amor». Amén.

