¡Dios mío, ayúdame!

Primera oración 17/01/16

«Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán».

Isaías 40:31

Ya son la una y cinco de la madrugada y es hora de descansar en la paz de Dios. Los días son agotadores y muy estresantes, pero en ti, mi Señor, encuentro serenidad, tranquilidad y la fuerza para continuar mi camino.

Qué dichoso soy de tenerte conmigo y de que te fijes en mí, de que cada día me regales la vida con amor y paz, de que cada noche me cuides con mucho recelo y me tengas bajo tu protección.

Soy tan afortunado por la maravillosa familia que me has dado, son tres flores y cada una con su propio aroma. Juntas van por el camino que va hacia ti, mi Señor.

Gracias, Señor por amarme tanto, porque gracias a ti no estoy solo. A donde voy, allí tú estás, porque siempre te pido que me acompañes y me cuides de todo mal.

Señor, gracias por la vida, la salud, el amor, la paz, la alegría, la felicidad, la libertad y el perdón.

Te amo, mi Señor Jesucristo. Amén.