El poder del Padre Nuestro

Espero que esta pequeña historia te ayude a comprender que nosotros los hijos e hijas de Dios tenemos el poder por encima de todo mal.

Esta historia trata sobre una joven llamada Arika que para ese entonces contaba con 26 años de edad; ella no podía dormir tranquilamente porque tenía muchas pesadillas, sueños extraños y en algunas ocasiones no podía levantarse de la cama porque se sentía inmovilizada hasta para gritar.

Este extraño acontecimiento le ocurría de vez en cuando, pero al pasar el tiempo le comenzó suceder con más frecuencia e intensidad. Ella sentía miedo y desesperación, sin embargo, nunca dejó de orar a Dios todos los días.

Algunas personas llegaron a comentarle que tal vez esas pesadillas fueron causadas por utilizar el abanico directamente a la cara o por comer muy pesado en la noche. Bueno, la joven le hizo caso a esos comentarios, pero todo seguía igual.

La joven nunca dejó de orarle a Dios, y su fe era inmensa, aunque su miedo creció por esas pesadillas en donde los demonios hacían fiestas en su casa. Hasta que llegó el día en que sus oraciones fueron escuchadas; y en una de sus pesadillas mientras ella caminaba por la casa y le oraba a Dios, uno de los demonios en forma de una persona común y corriente le susurro varias veces estas palabras: 

«El Padre Nuestro»

Al día siguiente la joven se levantó bien contenta y con mucho ánimo, porque ella sentía que ya tenía la forma y el poder para acabar con todas esas pesadillas que no la dejaban descansar en paz. Ella entendió que la respuesta de Dios estaba en su palabra.

En la Biblia podemos encontrar como nuestro Señor Jesucristo nos enseñó a orar correctamente (Mateo 6:9-13); pero algo que hemos pasado por desapercibido, es el poder de esa oración específicamente. El hijo de Dios nos las dejo para nuestra protección y enseñanza. Su palabra tiene el poder sobre todo demonio (Mateo 8:28-34).

Muchas personas piensan que el Padre Nuestro es una oración repetitiva y que no tiene un gran poder, pero te recomiendo que cuando ores a Dios la incluyas al igual que algún Salmo. Lo importante es que te protejas y te refugies en la  palabra de Dios.

Al final, luego de que la joven incluyó al Padre Nuestro en sus oraciones hacia Dios; inmediatamente desaparecieron sus pesadillas y ella empezó a sentir mayor confianza en sí misma.

El mensaje de esta pequeña historia es que la palabra de Dios en la Biblia es eterna y su poder es infinito. El amor de Dios hacia nosotros es inmenso y cuando es recíproco se crea una conexión divina que nos protege de todo mal.

No permitas que nadie siembre la duda en ti, porque allí es donde se pierde la fe y la creencia en Dios. ¡Tú decides si crees o no crees!

¡Y ha llegado el momento de decir, que esta bella historia llegó a su fin!